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Cómo identificar y tratar artrosis en la rodilla

La artrosis en la rodilla es un tipo de problema grave de esta articulación que provoca signos como dolor en la rodilla después de esfuerzos y mejora con el reposo. Sin embargo, en una fase más avanzada, los dolores pueden impedir al individuo hasta de dormir por la noche.

En estos casos es muy común que las dos rodillas sean afectadas, pero sus síntomas pueden ser diferentes de uno a otro y esto se debe al grado de compromiso de cada articulación.

Con el paso del tiempo, el desgaste de la rodilla va empeorando y empiezan a surgir síntomas como deformidades de la articulación y muchos dolores, haciendo que el paciente tenga dificultad para caminar y mayor tendencia a cojear.

Las principales causas de la artrosis en la rodilla pueden ser:

• Desgaste natural de la articulación, que ocurre debido a la edad.
• Estar muy por encima del peso.
• Traumatismo directo, como caerse de rodillas, por ejemplo.
• Enfermedad inflamatoria asociada al uso indebido de la articulación.

artrosisEste problema afecta principalmente a personas de más de 45 años, pero si el individuo está muy por encima del peso o tiene algunos de estos factores de riesgo, por ejemplo, puede desarrollar una artrosis aún joven, alrededor de los 30 años de edad.

Las personas con artrosis en la rodilla pueden sentir más dolor durante el invierno y el dolor puede surgir cuando el tiempo cambia y la lluvia está llegando. A pesar de que la ciencia aún no puede aclarar porque esto puede suceder, el problema tiene tratamiento.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento para la artrosis en la rodilla se puede hacer con medicamentos analgésicos, anti-inflamatorios y suplementos alimenticios que ayudan en la restauración de la articulación. Además, es importante realizar fisioterapia y, en los casos más graves, se puede recurrir a la infiltración con corticoides o incluso a una cirugía, que puede ser una artroscopia, por ejemplo.

Conoce más sobre la artrosis

artrosis

La artrosis puede ser caracterizada como una enfermedad degenerativa que alcanza las articulaciones. Por ser reumática, la artrosis afecta principalmente a las articulaciones de las rodillas, la columna vertebral, las caderas, manos y dedos. En la artrosis el desgaste progresivo del cartílago de las articulaciones y los cambios en los huesos, son síntomas característicos

Ella se produce tanto en hombres y mujeres y puede ser considerada una de las enfermedades reumáticas más comunes. Más del 70% de las personas mayores de 70 años tienen evidencia radiográfica de esta enfermedad, pero sólo en una parte de ellos los síntomas se desarrollan.

¿Cuáles son las causas?

La artrosis puede tener una causa multifactorial. Los factores metabólicos, hereditarios y mecánicos pueden también implicar en su aparición. Además, la osteoartritis puede dividirse en primaria (sin causa conocida) o secundaria (con causa conocida).

El principal puede afectar a las articulaciones de los dedos, las manos, la pelvis, las rodillas y la columna vertebral, y ocurre con mayor frecuencia en las personas mayores. La artritis secundaria puede afectar a cualquier articulación como secuelas del daño articular, sus causas pueden ser diversas como traumas, obesidad, defectos articulares, hipotiroidismo, diabetes y pueden ocurrir a cualquier edad.

¿Cuáles son los síntomas?

La artrosis temprana puede no presentar síntomas y ser vista solamente por las radiografías. El dolor es el síntoma principal, que en un principio sólo se produce con el movimiento de la articulación afectada y mejora con el reposo, pero avanza a un profundo dolor incluso en reposo.

A menudo, el dolor se acompaña de rigidez al levantarse en la mañana o después de una larga sesión. También puede ocurrir disminución del movimiento, el ruido en la articulación, hinchazón de la articulación, deformidades e hasta inestabilidad al realizar movimientos.

¿Cómo tratar?

Debido a que es una enfermedad crónica, su tratamiento debe iniciarse tan pronto como sea posible, por eso en caso de cualquier síntoma es necesario buscar un centro especializado en artrosis.

El objetivo principal del tratamiento es el alivio del dolor, proporcionando una mejor calidad de vida a través de la conservación o recuperación de la capacidad del individuo para llevar a cabo sus actividades habituales.

Lo que debes evitar para prevenir la artrosis

La artrosis es una enfermedad frecuente, producto del desgaste muscular que se traduce en inconvenientes en el movimiento de las articulaciones. Se da en mayor medida en la población femenina, sin embargo, es importante estar informado sobre cómo prevenir su aparición.

Lo principal es evitar el sobrepeso, las malas posturas y las actividades donde te exijas demasiado, según tus capacidades físicas. Estos temas a la larga provocarán un deterioro considerable en tu cuerpo.

Cuida tu alimentación, procurando no eliminar los productos con calcio de la dieta. El fortalecimiento de los huesos es una labor fundamental. A su vez, hay actividades físicas que favorecen la prevención de la artrosis. Ellas son el yoga, pilates, la natación, algunos ejercicios aeróbicos y los estiramientos.

En tanto, si los dolores son muy frecuentes y existe molestias al caminar o tomar peso, debes consultar a un médico.

Las diferencias y características de la artritis y artrosis

No es difícil conocer a alguien que sufra de dolores causados por la inflamación en las articulaciones, regiones donde hay conexión de dos o más huesos distintos como las rodillas, codo, puño, tobillo y hombros.

Estos son los síntomas típicos de la artritis y la artrosis, enfermedades que causan dolores y desarrollan deformidad en el cuerpo.

La artritis tiene varios orígenes, aunque la genética es la principal de ellas y alcanza cerca del 1% de la población, por lo que prevenirla es difícil. Los síntomas más comunes son dolor en las juntas y deformación en las articulaciones, especialmente en las manos, que pueden empeorar cuando el paciente está expuesto a bajas temperaturas.

La principal diferencia entre artrosis y artritis, es que la primera afecta a las personas de edad avanzada, mientras que la segunda puede ocurrir a todas las edades, y especialmente en las personas del sexo femenino.

Se estima que actualmente el 85% de las personas de más de 75 años se quejan de la artrosis, lo que la hace una enfermedad relacionada con el envejecimiento, los movimientos repetitivos y, en algunos casos, la práctica deportiva inadecuada.